Porque escribir es viento fugitivo y publicar, columna arrinconada. Blas de Otero

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Grandes esperanzas


Ahora que Ignacio Fernández Toxo se ha convertido en el nuevo Secretario General de CCOO se percibe el IX Congreso Confederal como un punto de inflexión en la historia reciente del sindicato. Y parece que así será. En primer lugar, la integración del Sector Crítico en la dirección del sindicato, es decir, con secretarías y responsabilidades definidas, supone romper la dinámica de los últimos doce años en los cuales el sindicato ha sido dirigido por un selecto sanedrín al margen de los órganos de dirección y sin prestar demasiada atención a las propuestas que desde diferentes sectores del sindicato se presentaban.

Integración y pluralidad son los dos conceptos básicos a los que aludía Ignacio Fernández Toxo tras ser elegido máximo responsable del sindicato. Conceptos básicos y de colosal importancia puesto que el sindicato no podía permitirse ahondar en las fracturas internas que se produjeron en los congresos confederales de 1996 con el surgimiento del Sector Crítico y de 2004 con la eclosión del sector de Rodolfo Benito. No en vano, una de las acusaciones más veladas de José María Fidalgo hacia el candidato alternativo en los días previos al congreso radicaba en ver al equipo de Ignacio Fernández Toxo como la enésima ruptura interna, costumbre que según Fidalgo han practicado los candidatos que no alcanzaron la secretaría general en los últimos congresos, cometiendo así el desaire y la deslealtad de crear una nueva familia en el sindicato. Olvida Fidalgo que la visualización de determinados sectores y familias durante los últimos años respondía a la necesidad de sobrevivir a la política de marginación que desde una parte de la dirección confederal se aplicaba a las voces opositoras. Pues bien, ahora resulta que el nuevo Secretario General asume la pluralidad existente en el seno de la organización como un activo, integra a las diferentes sensibilidades en la gestión diaria del sindicato e intenta hacer piña y cerrar filas en la intrincada maraña interna de CCOO.

Ignacio Fernández Toxo ya se ha desvinculado de la última etapa de José María Fidalgo al frente del sindicato. No sólo en las formas sino también en el contenido. Cuando afirma que "es tiempo de devolver CCOO a los trabajadores" reconoce de manera explícita que el sindicato se ha ido alejando progresivamente en los últimos años de las bases a la vez que ha ido cimentando una estructura sindical cada vez más institucionalizada y burocrática. Asimismo, Toxo ha criticado duramente la reforma de la Ley de Estranjería y ha hablado abiertamente de echarse a la calle, no para ir de romerías a Lourdes sino para hacer frente a los estragos que la crisis económica está causando entre la clase trabajadora.

La elección de Ignacio Fernández Toxo como Secretario General es una buena noticia para CCOO. Abre un nuevo periodo en el sindicato haciéndolo girar hacia la izquierda y propiciando una relación más estrecha y contigua hacia la afiliación y el conjunto de los trabajadores. Sin duda, se trata de un soplo de aire fresco, un cambio que necesitaba el sindicato y que nos hace ser optimistas de cara al futuro como afiliados y representantes sindicales de CCOO.

Pedro Luna Antúnez.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Agustín Moreno


Hoy cuando toda la actualidad sindical se centra en la elección de Ignacio Fernández Toxo como nuevo secretario general de CCOO yo quisiera dedicar unas palabras a un amigo que se ha despedido con porte sereno pero firme en sus convicciones. Agustín Moreno, miembro de la Ejecutiva Confederal de CCOO desde 1976 anunció el pasado jueves que dejaba la dirección del sindicato después de treinta años de "esfuerzo, ilusión y compromiso" y habiéndose querido ir antes pero reconociendo que "uno no se va de los sitios cuando quiere sino cuando puede o cuando a veces le empujan para que se vaya".

Agustín Moreno ha sido y será sindicalista de una pieza, un tipo íntegro y coherente al que seguramente no se le haya hecho justicia desde que tuviera que abandonar la Secretaría de Acción Sindical tras el aciago VI Congreso Confederal de CCOO de 1996. Después vendrían años de lucha y entereza, de resistencia frente a la que Agustín juzgaba como una deriva sindical errónea y alejada de las señas de identidad históricas del sindicato, de las CCOO de Marcelino Camacho, su amigo y maestro. Hoy una vez finalizado el IX Congreso Confederal de CCOO volvemos a tener la esperanza de pertenecer a un sindicato donde no sobra nadie, en el que se abra un nuevo periodo de diálogo y de integración de las diferentes sensibilidades en la gestión diaria de la organización, donde la pluralidad sea nuestro gran patrimonio y las opiniones discrepantes sean respetadas y escuchadas. Ese es el sindicato que quisiera Agustín.

He tenido la suerte de conocer personalmente a Agustín Moreno y de entablar alguna conversación con él. Recuerdo especialmente un breve viaje en coche desde Barcelona al Aeropuerto del Prat donde casi no hablamos del sindicato sino de cine, de literatura y de la música de Mozart. En aquel momento me pareció una persona mayúscula, afable y cercana, la misma sensación que he tenido cuantas veces he podido saludarle. Por ello cuando me enteré de su renuncia de volver a presentarse a la Ejecutiva Confederal creí necesario escribir algo sobre el amigo Agustín.

Agustín Moreno volvió a hacer gala de su predilección por la Historia y la literatura en su intervención en el IX Congreso Confederal al citar a Marco Aurelio, "la mejor venganza es no ser como ellos" o al recordar que ni Julio César conquistó él sólo la Galia como tampoco los faraones construyeron las pirámides. Agustín se refería a que el incremento de la afiliación del sindicato en los últimos años no podía ser únicamente mérito del Secretario General saliente. Cierto es que sólo por citar a Marco Aurelio no va a ser Agustín Moreno mejor sindicalista que el resto pero si se aprecia una sensibilidad distinta, ni mejor ni peor seguramente pero sí muy propia de alguien que merece la pena como persona.

Agustín deja una huella indeleble en el sindicato. Y el mejor homenaje hacía el amigo y el compañero es seguir en la brecha, trabajando por hacer de CCOO el sindicato de clase por el que siempre luchó Agustín. Se va un sindicalista, aquel que nunca se traicionó a sí mismo ni a los suyos. Suerte, amigo Agustín.

Pedro Luna Antúnez.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Gijón


En el verde asturiano certificando el final de la Federación del Metal de CCOO.

El pasado jueves se celebró en la bella ciudad de Gijón la Asamblea Congresual de la Federación del Metal de CCOO. La asamblea en sí no tenía mayor atractivo que el de elegir la candidatura de delegados que asistirán vía federativa al congreso confederal. Y en este sentido no hubo demasiada pelea puesto que se había llegado a la cita con un acuerdo entre las diferentes sensibilidades. Eso sí, una vez aprobada la candidatura la gracia radicaba en señalar quienes eran partidarios de Toxo y quienes de Fidalgo, todo en "petit comité" y con cierta discreción, claro. Respecto al debate congresual se presentaron unas trescientas enmiendas al documento del congreso confederal y a los estatutos. Debido a la gran cantidad de enmiendas éstas se agruparon en bloques temáticos, lo que facilitó aligerar el proceso. No obstante, buena parte de las enmiendas decayeron y las que se presentaron corrieron a cargo exclusivamente de los compañeros de Madrid, Valencia y Aragón. Como bien me dijo un compañero de Madrid, de no ser por ellos la asamblea habría durado media hora. Y tenía razón.

Pero al margen de los documentos y de la candidatura al confederal, se esperaban con sumo interés algunas intervenciones para calibrar como está el panorama de cara al inminente congreso confederal. Destacar tres intervenciones, la de José María Fidalgo, la de Ramón Gorriz, miembro de la Ejecutiva de la federación del Metal y de la Ejecutiva Confederal y por último, la intervención de Felipe López, Secretario General de la Federación del Metal y futuro responsable de la mega Federación de Industria. Fidalgo se limitó a remarcar los logros del sindicato en los últimos cuatro años, nuestro crecimiento en afiliación, la victoria en las elecciones sindicales, que dentro de cuatro años seremos más de millón y medio de afiliados, etc. En el ámbito de la crisis económica volvió a reiterar que el mayor esfuerzo lo hemos de centrar en las empresas y que la acción sindical ha de llevarse a cabo "empresa a empresa". Por su parte, Ramón Gorriz fue directo al grano y tras nombrar a Fidalgo como "el compañero que me ha precedido en el turno de intervenciones" señaló que CCOO ha de apoyarse en su perfil sociopolítico y atender más a la realidad de los territorios porque "nosotros creemos en el estado federal y en la autodeterminación de los pueblos". Dardo envenenado el de Gorriz a Fidalgo éste último al recordarle el conflicto con la dirección del sindicato en Cataluña a cuentas de la impugnación del congreso de la CONC. Finalmente, Felipe López, excelente orador y lúcido analista, se situó sin embargo, en un plano donde el juego de palabras y la ambivalencia le colocó en tierra de nadie. Le está costando decidirse y se le nota incómodo con la situación creada en torno al congreso confederal.

La asamblea de Gijón representa el punto y final de la histórica Federación del Metal de CCOO. En febrero se realizará en Madrid el congreso de fusión de las federaciones del Metal y Fiteqa a fin de constituir la Federación de Industria. Como telón de fondo la ciudad de Gijón, vetusto pero precisamente por ello hermoso enclave norteño. Coincidió la asamblea con la celebración del aclamado Festival Internacional de Cine de Gijón, una ciudad que rezuma cultura y buen hacer, una ciudad que en los años 90 fue protagonista de una de las escenas musicales más innovadoras e interesantes del país, el "Xixon Sound". Quién no se acuerda de Penélope Trip, Manta Ray, Australian Blonde, Undershakers o Eliminator Jr. Y quién no sigue deleitándose con la música del moderno trovador Nacho Vegas, de las deliciosas Pauline en la Playa o de mis apreciadas Nosotrash.

Pedro Luna Antúnez.

lunes, 24 de noviembre de 2008

La primera en la frente


La primera en la frente. A los pocos días de la Asamblea Federal el bueno de Cayo Lara ha realizado la primera declaración de principios de la nueva IU al criticar duramente los pactos en el País Vasco de Ezker Batua con el PNV y ANV, algo que según él, "hacen daño a la organización en el resto del Estado (y en el País Vasco añadiría yo) y que contradicen la posición de la organización". Pues tiene más razón que un santo y no sólo eso sino que ya era hora que alguien de la dirección de IU lo dijera de manera tan clara y meridiana. Realmente supondrá dar un paso adelante si IU se desprende de los andrajos nacionalistas y atiende más al conflicto social y a las necesidades del conjunto de la clase trabajadora. Empezamos a remontar el vuelo.

Pedro Luna Antúnez.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Sobre la Asamblea Federal de IU


Una semana después de la celebración de la Asamblea Federal de IU es el momento para valorar de manera sucinta lo acontecido en Rivas-Vaciamadrid. En primer lugar, es frustrante haber vuelto de la Asamblea Federal sin coordinador general y que el Consejo Político Federal en su primera reunión desoyera la opinión mayoritaria del conjunto de delegados asistentes a la asamblea. La decisión de esperar al próximo CPF para elegir al nuevo coordinador general es cuando menos discutible si pensamos que el candidato Cayo Lara obtuvo un amplio respaldo de la asamblea, un 43% de los votos frente al 27% de la segunda candidatura más votada. Y aún siendo cierto que dada la situación actual de IU sería conveniente abogar por la integración y el consenso entre las diferentes sensibilidades de la organización y que con el 43% y ni siquiera con el 51% se puede gobernar IU, no es menos cierto que la soberanía de IU reside en la Asamblea Federal (artículo 34 de los Estatutos) y que siendo así no podemos dejar de pensar que se ignoró el dictamen de la propia asamblea. Es más, en aras a la integración de todos y todas parece evidente que únicamente una persona del perfil de Cayo Lara la podía garantizar al tratarse de alguien que no ha vivido en primera persona la deriva cainita y frentista de los últimos años.

El otro día escribió Pascual Serrano un artículo muy atinado. El titular lo dice todo: Tres de cada cuatro miembros del Consejo Federal de IU lo eran ya antes de la Asamblea Federal (sólo han cambiado el 24%). Curiosa forma de apostar por la renovación y la refundación de IU a año y medio de una Asamblea Federal extraordinaria para tal finalidad. Es decir, de la asamblea vemos que no se elige coordinador general y que el CPF está formado por los de siempre. A eso hay que añadirle que no se presenta ningún balance de gestión y que ningún coordinador general saliente responde ante la asamblea sobre su gestión política al frente de IU desde la última asamblea. Así mismo, podríamos afirmar que la Asamblea Federal fue un caos organizativo pero posiblemente no merezca la pena entrar en detalles, porque ello nos llevaría a reconocer los déficits de la organización y la propia debilidad política y estructural que actualmente padece IU.

¿Lecturas positivas sobre la Asamblea Federal?. Claro que las hay. Lo mejor, sin duda, los 800 delegados y delegadas que se dieron cita en la asamblea, al margen de las fracciones y simpatías de cada uno. Las bases siguen siendo el capital político más preciado del que dispone IU. La declaración de Rivas, documento consensuado por las diferentes sensibilidades, merece por otro lado la mejor de las valoraciones, supone la primera piedra sobre la que se edificará la IU del futuro y no darse cuenta de ello es estar cegado políticamente y aspirar a otra cosa, posiblemente fuera de IU. Eso sí, exigiría un mínimo de honestidad puesto que me chirría un poco como algunos compañeros que cuestionan abiertamente la existencia de IU sean después los primeros en pelearse por entrar en el CPF y en los órganos de dirección. Que en todas las casas cuecen habas y en la mía calderadas.

Pedro Luna Antúnez.

jueves, 13 de noviembre de 2008

El cambio



Hace un par de artículos afirmé que a José María Fidalgo se le había despejado el camino para seguir cuatro años más al frente de CCOO. Me equivoqué y me alegro por ello. Considero que el anuncio de Ignacio Fernández Toxo de presentar su candidatura a la secretaría general del sindicato es una buena noticia puesto que debería abrir de nuevo el debate de las ideas tan necesario y saludable en un sindicato cuya mayor riqueza es precisamente su pluralidad interna. Por ello, sería conveniente que el debate no se encarase únicamente hacia la gestión organizativa y ni tan sólo consistiera en una batalla por un simple cambio de nombres sino que la discusión se trasladara hacia la confrontación entre modelos sindicales, es decir, hacia lo ideológico. Esperemos que así sea.

Pedro Luna Antúnez.

lunes, 27 de octubre de 2008

A la calle

Gabriel Celaya en el desván.

El pasado jueves las direcciones en Cataluña de CCOO y UGT llegaron a un acuerdo para convocar una gran manifestación en Barcelona para el próximo 5 de noviembre en defensa de la industria y el empleo. Ha llegado la hora de la movilización, posiblemente con cierto retraso pero ya es una buena señal que los sindicatos volvamos a tomar la calle. En Cataluña la situación laboral, especialmente en la industria, empieza a ser más que preocupante, empresas como Nissan, Frigo, Seat o Pirelli viven atenazadas bajo el fantasma del cierre o la presentación de expedientes de regulación de empleo. Las consecuencias podrían ser letales para el futuro del tejido industrial y productivo de Cataluña, zona históricamente de gran impulso fabril. Por ejemplo, la dirección de Nissan ha planteado un ERE para despedir a 1.680 trabajadores/as, lo que representa el 40% de la plantilla. Un auténtica barbaridad y máxime si resulta que el despido de 1.680 trabajadores/as de la Nissan conllevaría a su vez la pérdida de unos 5.000 puestos de trabajo más en las empresas filiales o proveedoras de la multinacional japonesa. Recordemos que Nissan en España ha ganado más de 300 millones de euros de beneficios en los últimos cinco añós y que el supuesto descenso de las ventas se debe en parte al desvío de la producción del modelo Nissan Navara a la factoria que la multinacional posee en Tailandia. Estamos, por lo tanto, frente a una ofensiva de la patronal por, en primer lugar, menoscabar los derechos laborales de la clase trabajadora aprovechando la coyuntura de crisis económica y financiera, y en segundo lugar, y si no se atienden sus demandas por precarizar las relaciones laborales, cargarse la industria en Cataluña hasta convertirla en un solar.

A la calle, que ya es hora de pasearnos a cuerpo y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo, escribió Gabriel Celaya en su día. Hoy, vuelven a retumbar esos versos con fuerza y se nos antojan más necesarios que nunca. Lastima que al día siguiente de convocar su sindicato la manifestación de Barcelona, José María Fidalgo (de nuevo él) afirmará que la crisis no se solucionaba con romerías a Lourdes, aludiendo a la convocatoria por parte de los sindicatos de posibles movilizaciones. Qué le vamos a hacer.

Pedro Luna Antúnez.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Entre la realidad y el deseo


El pasado 24 de septiembre José María Fidalgo confirmaba durante la celebración en el Hotel Ritz de un debate organizado por el Foro de la Nueva Sociedad su decisión de volver a presentarse a la reelección como Secretario General de CCOO. Sorprende o cuando menos resulta curioso el escenario escogido por José María Fidalgo para anunciar su candidatura a la secretaría general de un sindicato de clase. Sin embargo, en los últimos años la deriva aséptica y “apolítica” de la dirección del sindicato ha propiciado un desmarque apreciable tanto en las formas como en el contenido del imaginario tradicional de CCOO como sindicato sociopolítico y de clase. Ello unido a la profunda crisis económica que atraviesa el país hace que los próximos congresos del sindicato, desde el ámbito comarcal hasta el confederal, se presenten como una buena oportunidad para debatir y corregir un modelo sindical basado en una concertación social a la defensiva y a nivel interno en la transformación del sindicato en una gran entidad gestora cada vez más profesionalizada pero al mismo tiempo más alejada de la afiliación y de los propios orígenes de la organización.

Desde el inicio el proceso congresual en CCOO se ha teñido de una incesante rumorología respecto a la posible presentación de una candidatura alternativa a la del actual Secretario General. Situación inédita si tenemos en cuenta que la supuesta propuesta de renovación procedía de una parte del mismo sector oficialista del sindicato. Pero como bien escribió un afamado autor castellano del siglo XVII, “la vida es sueño y los sueños, sueños son” y la posibilidad de propiciar un giro en el rumbo sindical de CCOO se ha desvanecido a la vez que se le ha despejado el camino a José María Fidalgo en su carrera por repetir cuatro años más al frente del sindicato. Así pues, las contradicciones internas en el seno de la mayoría oficialista no han supuesto a la postre poner en tela de juicio la continuidad de un proyecto sindical aunque se haya evidenciado la complejidad actual de las relaciones internas en CCOO a causa de la ruptura de los equilibrios históricos entre federaciones y territorios así como entre territorios y el confederal, esencialmente, por la distribución y el reparto de los recursos económicos.

En este sentido, la impugnación a la Comisión de Garantías del IX Congreso de la CONC por parte de José María Fidalgo ha puesto de manifiesto hasta que punto las diferencias respecto al modelo organizativo podrían haber condicionado los acuerdos congresuales y con ello el porvenir del sindicato. La impugnación del congreso de la CONC provocó una guerra evitable entre la dirección de Vía Laietana y la confederación, convirtiéndose en apariencia en un debate sobre la cuestión nacional y sobre el encaje de la CONC en la estructura confederal. La razón esgrimida por José María Fidalgo aludía a que el congreso de la CONC había de celebrarse con posterioridad al congreso confederal y no antes, tal y como establece el artículo 27.6 de los estatutos de la confederación y el calendario congresual aprobado por el Consejo Confederal en marzo de 2008. Aún así, cabe recordar que el congreso de la CONC tradicionalmente siempre se ha celebrado antes del Congreso Confederal y que tal excepcionalidad se había convertido en algo corriente y asumido en el sindicato a fin de garantizar los equilibrios históricos a los que nos referíamos en líneas anteriores. Finalmente, la Comisión de Garantías resolvió a favor de la CONC al declararse incompetente en el litigio y con el voto en contra de los miembros más “fidalguistas” de la comisión, detalle significativo éste último y que revela que el problema aún sigue existiendo.

Pero al margen de puntuales divergencias por la hoja de ruta organizativa del sindicato o por la configuración de los órganos de dirección, los congresos han de servir para contrastar modelos sindicales, es decir, el debate de las ideas por encima del debate orgánico. Porque sería frustrante que una vez más el debate ignorase las cuestiones que verdaderamente preocupan a la clase trabajadora y a la afiliación del sindicato y se centrara en los aspectos meramente organizativos e internos. No era ese precisamente el objetivo del nuevo modelo congresual del sindicato, presentado como una oportunidad para acercar la afiliación a los procesos congresuales y alentar su participación en los diferentes niveles tanto de debate como de elección de delegados. Una estructura “de abajo a arriba” que no ha consolidado la aproximación de los afiliados al sindicato y que lejos de activarla ha dispersado a la misma afiliación al articular el proceso separando la fase deliberativa de debate de los documentos de la fase electiva de elección de delegados. Seguramente se haya producido una participación algo más elevada en las asambleas de elección de delegados pero ¿de qué nos sirve si previamente la afiliación no ha sido parte activa en el debate sobre el modelo sindical?.

Recientemente, Agustín Moreno diagnosticó en una conferencia de la Fundación Sindical de Estudios que “existían síntomas de enfermedad en el sindicalismo actual”, no sólo en CCOO sino en el resto de organizaciones sindicales. Se refería a la falta de renovación en las direcciones sindicales, a la incapacidad por representar a los nuevos colectivos de trabajadores/as, a los escasos avances en la negociación colectiva con el gobierno y la patronal o a un exceso de institucionalización. Realidades objetivas que no han hecho sino quebrar la imagen y la propia credibilidad de los sindicatos. Es por ello que es necesaria una profunda regeneración del sindicato, un cambio que ha de cimentarse en la participación real de la afiliación, en la recuperación de la democracia sindical y en una estrategia sindical a la ofensiva en cuanto al dialogo social, asegurando el perfil sociopolítico y reivindicativo del sindicato. En definitiva, se trata de impulsar la reconstrucción del sindicato como la herramienta colectiva más eficaz y válida a la hora de defender los intereses sociales y laborales de la clase trabajadora.

Pedro Luna Antúnez.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Gaspar Llamazares


El pasado 23 de abril día del libro varios medios de comunicación hicieron pública una encuesta realizada entre los políticos sobre las lecturas predilectas de éstos. Recuerdo que mientras Rosa Díez respondió Los Pilares de la Tierra de Ken Follet, Bono Rojo y Negro de Stendhal o Joan Ridao La Montaña Mágica de Thomas Mann, Gaspar Llamazares declaró que la lectura que más le había marcado era El Guardian entre el Centeno de J.D Salinger. Reconozco que me sentí muy identificado con la elección de Gaspar Llamazares y pensé en aquel momento que a pesar de no coincidir con su gestión política al frente de Izquierda Unida me parecía un tipo con el que se podría entablar una conversación interesante tomando un café en una agónica tarde de domingo.

Hace unos días Gaspar LLamazares anunció su adiós como coordinador general de Izquierda Unida que hará efectivo el próximo 25 de octubre, unas semanas antes de la celebración de la IX Asamblea Federal. Creo que el anuncio se produce tarde, que tras el fiasco electoral Gaspar LLamazares debería de haber hecho las maletas y renuciar a su acta de diputado, sin embargo espero que la dimisión del coordinador general sirva para aliviar y paliar la división interna en Izquierda Unida, porque no en vano el futuro de la formación y por ende el porvenir de la izquierda dependerá de ello.

Atrás quedan años de sequía electoral, de enfrentamientos cainitas, de supeditación al PSOE y de una deriva al nacionalismo incomprensible y contraproducente. Esperemos que la nueva etapa que ha de iniciarse con la próxima Asamblea Federal se construya mediante un proceso de integración y de respeto hacia las diferentes sensibilidades. Sería un error si no fuera así. Por lo demás, espero que Gaspar Llamazares siga disfrutando de la lectura de J.D Salinger, un camino que andaremos juntos.

Pedro Luna Antúnez.

lunes, 22 de septiembre de 2008

El fin de Fukuyama


Cuando a raíz de la caída del telón de acero el afamado politólogo neoconservador Francis Fukuyama anunció a bombo y platillo el fin de la Historia y de las ideologías más de uno se apresuró a plocamar la victoria eterna del liberalismo frente al marxismo y la infalibilidad de la economía de mercado. Tales apologistas dieron por sentado la autosuficiencia del libre comercio, el cual se autorregula por si mismo de manera casi incognoscible e insondable sin la intervención ni la intromisión del Estado. El Estado es casi el protodiablo, algo añejo y molesto, con sus políticas sociales, su estado del bienestar, su legislación laboral y de vez en cuando, con sus gobiernos progresistas.

Pues bien, cosas veredes. El gobierno de EE.UU, defensores a ultranza de la supremacía neoliberal, ha realizado la mayor intervención estatal en economía desde la Gran Depresión de los años 30. ¿Se habrá empachado Mr. Bush de las teorías de Keynes?. Pues no lo creo, sólo trata de salvar el pellejo de los grandes capitales. Sin embargo, se han puesto de manifiesto las contradiciones del sistema financiero y económico mundial así como el doble lenguaje del ultraliberalismo más canalla y retrógrado. Aunque tal y como está el panorama parece que el laisezz faire de cuño esclavista haya tomado un vuelo transoceánico y aposentado sus posaderas en el viejo continente.

Pedro Luna Antúnez.