Porque escribir es viento fugitivo y publicar, columna arrinconada. Blas de Otero

viernes, 18 de julio de 2008

Bailar sobre arquitectura


Mi amigo Barraqueta sostiene la siguiente teoría: el trazado retorcido, sinuoso y curvilíneo de las calles de la judería de Córdoba tiene su origen en la persecución histórica hacia el pueblo judío, circunstancia que obligó a los judíos cordobeses a edificar un armazón urbanístico de manera que fuese imposible atisbar con la mirada el principio y el final de cada una de las calles. La finalidad es que en caso de algarada callejera o pogromo los descendientes de Abraham pudieran escabullirse y agazaparse en cualquier escondrijo con la soltura de quien conoce bien el terreno. El amigo Barraqueta afirma que la teoría es creíble y que él la escuchó o la leyó no sé dónde y que pondría la mano en el fuego por su veracidad histórica.

Yo pienso que la historia es coherente y fiable. Sin embargo, quisiera comprobarlo in situ y como próximamente pasaré unos días en un noble y bello pueblo de la provincia de Córdoba aprovecharé para cerciorarme y certificar personalmente la autenticidad del relato.

Pedro Luna Antúnez.

lunes, 14 de julio de 2008

El derecho a la pereza


Cuando uno está de vacaciones suele orientar su tiempo libre en dos direcciones: o se va de viaje a recorrer el mundo o bien se queda en casa con el objetivo de no hacer nada y tumbarse a la bartola. Yo estoy de vacaciones y me encuentro enfrascado en la segunda de las opciones. Veo pasar los días con cierta indiferencia y sin inmutarme en exceso, próximo a lo que los griegos antiguos llamaron ataraxia, condición que suma al ser humano en la serenidad y en la placidez más absolutas. Es agradable no hacer nada, ajeno a las prisas mundanas y al ajetreo cotidiano, como Dustin Hoffman en El Graduado, es decir, como un indolente Benjamín Braddock echado en su colchoneta de agua. Como Paul Lafargue, el yerno de Karl Marx, que nos legó su obra más universal, El derecho a la pereza, donde proponía la jornada laboral de 3 horas como alternativa a las crisis de sobreproducción capitalistas. 120 años después el recuerdo de Paul Lafargue dormita en el sueño profundo de la Historia y la jornada laboral se encamina hacia las 65 horas semanales.

Pedro Luna Antúnez.

viernes, 11 de julio de 2008

Móviles para una crisis

Pío Baroja: ¿qué es eso del iPhone?.

Hoy de nuevo se nos ha atragantado el café cuando nos hemos enterado del nuevo incremento del IPC en un 0,6%, lo que supone alcanzar el 5% de tasa anual. Ayer, el propio gobernador del Banco de España responsabilizaba a los empresarios del elevado índice de inflación a razón de la barbaridad de beneficios que se han embolsado éstos en el transcurso de los últimos años. No olvidemos que según datos oficiales de la OCDE, la clase trabajadora española es la única de la Unión Europea que ha perdido poder adquisitivo en la última década, en torno al 4% entre 1995 y 2005, mientras los beneficios empresariales aumentaban en un 73% entre 1999 y 2006. Una auténtica inmoralidad en un periodo de vacas gordas y de crecimiento económico al alza.

Pues bien, ahora resulta que toca abrocharse el cinturón y uno se pregunta si una vez más seremos los trabajadores los que paguemos la crisis que han provocado otros. Porque si bien el gobernador del Banco de España admite la culpabilidad de los empresarios por un escenario muy próximo a la recesión económica, acto seguido afirma que sería conveniente no sólo la contención de los beneficios empresariales sino la moderación o incluso la congelación de los salarios. Eso es por si alguien tenía dudas o se pensaba que el señor gobernador era progresista.

No obstante, se trata de encarar la crisis con una sonrisa. Para ello hoy se ha puesto a la venta en España el móvil iPhone, lo que ha provocado colas interminables de impetuosos y atolondrados compradores. No es para menos, ya que por lo visto el móvil en cuestión te hace la compra, invierte en Bolsa y a la que te distraigas te birla la novia. Hala, pues venga a comprar o como diría Nikolai Bujarin, !enriqueceos!.

Pedro Luna Antúnez.

miércoles, 9 de julio de 2008

Hospitalet es importante

La emigración en los años 60: una estampa de nuestra Historia.

Hospitalet es la segunda ciudad de Cataluña en número de habitantes y según recientes estadísticas es la localidad española de más de 10.000 habitantes con el índice más elevado de población inmigrante extranjera. De los 251.848 habitantes que residen actualmente en Hospitalet cerca de 63.000 son de origen inmigrante, es decir, más del 20%, porcentaje que llega al 40% en barrios como La Torrassa o La Florida.

Hospitalet es una ciudad fea y mal construida desde un punto de vista urbanístico. Cuando en los años 50, 60 y 70 llegaron miles de emigrantes prodecentes de Andalucía, Extremadura, Galicia o Murcia se edificó una nueva ciudad alrededor del viejo Hospitalet y se hizo mal y deprisa, a base de bloques de pisos apiñados de manera desordenada y sin el menor sentido de la habitabilidad y la estética. Se trataba de acoger como fuera posible a los nuevos pobladores de la ciudad, la mayoría de los cuales venían a reforzar la mano de obra no cualificada del creciente tejido industrial catalán de la segunda mitad del siglo XX. Obreros para Seat, Nissan, Siemens, Philips o Motor Ibérica. Por ello siempre se ha dicho que Hospitalet se trataba de una ciudad dormitorio.

En los útimos años Hospitalet ha visto de nuevo alterada su composición sociológica y cultural. Se dice que Hospitalet es el mejor laboratorio para gestionar el fenómeno de la inmigración y que el nuevo ministro de Trabajo e Inmigración Celestino Corbacho aplicará al frente de su ministerio las políticas en materia de inmigración desarrolladas en la ciudad de la que fue alcalde durante 14 años. Pero eso sólo son titulares para la prensa. Celestino Corbacho llegó a Cataluña en un tren de madera hace cincuenta años y ha salido de ella en un AVE a 300 kilómetros por hora para tomar posesión como nuevo y flamante ministro del gobierno central. Eso atrae a los periodistas, es como el sueño americano pero en versión catalana. Sin embargo, Hospitalet no es Miami ni Los Ángeles. Claro que no.

La semana pasada el eurodiputado de IU Willy Meyer dio una conferencia en Hospitalet sobre las directivas europeas de retorno de los inmigrantes y de la ampliación de la jornada laboral. El concejal y amigo Alfonso Salmerón da buena cuenta del acto en su blog. Dos directivas que golpean duramente la esencia de una ciudad como Hospitalet, obrera, plural e integradora de culturas muy diversas. No es de extrañar que uno de los focos de resistencia contra la deriva antisocial de la Unión Europea proceda de nuestra ciudad, movilizando a la ciudadanía o presentando mociones en el Ayuntamiento contra ambas directivas como ya se ha hecho. Buen trabajo el que está realizando Esquerra Unida i Alternativa de Hospitalet.

Hospitalet es importante, es fea, sí, pero es muy importante. Tampoco es ningún laboratorio. En los laboratorios se suele experimentar con bacilos y ratones, y en Hospitalet convivimos personas, cada cual con su manera de ser y su herencia cultural, a la que nadie está dispuesto a renunciar ni tiene por qué hacerlo. Hospitalet es la verdadera Cataluña, no la de leyendas medievales sino la real. La que se expresa en castellano, catalán y ahora también en árabe o en urdú. A esos políticos que se llenan la boca pronunciando el nombre de Cataluña yo les invitaría a pasar una temporada en Hospitalet. Les ayudaría a conocer mejor la Cataluña del siglo XXI.

Pedro Luna Antúnez.

lunes, 30 de junio de 2008

El imperio contraataca



Ayer un amigo me decía con el sarcasmo propio de los castizos que de nada les servían a los alemanes tanta fábrica, tanta industria y tanta tecnología si después eran incapaces de ganarnos una final de fútbol. Lectura muy parcial, claro, porque si a algo están acostumbrados los alemanes es a ganar finales y a doblegar las voluntades del resto de paisanajes. “Hemos venido a tomar Viena” rezaba una de las pancartas de la afición alemana en uno de los partidos de la Eurocopa. “No parar hasta conquistar” señalaba otra pancarta, en este caso de la afición española. El fútbol extrae nuestros sentimientos más primarios, a los alemanes se les viene a la cabeza la recuperación de su espacio vital y a los españoles nos devuelve la chulería y el orgullo del cristiano viejo, el ¡qué inventen ellos! de Miguel de Unamuno. Vuelven las picas y a no ponerse el sol. Aunque eso ya lo predijeron Los Nikis hace unos años.

Pedro Luna Antúnez.

sábado, 14 de junio de 2008

65 horas: la directiva de la barbarie

Malditos mercaderes, parece pensar el caballero de la mano en el pecho.

Decía un buen profesor que tuve en la facultad de Historia que tras la caída del muro de Berlín y el desplome de la Unión Soviética el sistema liberal se había propuesto recuperar la pequeña porción del pastel que por temor al avance del bloque socialista repartió entre la clase trabajadora durante la posguerra. El profesor afirmaba lo siguiente: “de una palma de cinco dedos el capital cedió un dedo a los trabajadores en forma de Estado del bienestar. Ahora quiere recuperar ese dedo”. Damos fe de ello cuando el Consejo Europeo de Ministros de Empleo acaba de aprobar una directiva que legaliza la ampliación de la jornada laboral a 60 horas semanales. En el sector de la sanidad el límite podrá llegar incluso a las 65 horas y para más inri las horas de descanso de las guardias no computarán como tiempo de trabajo. Finalmente, añadir que la directiva aprobada contempla la posibilidad de que cualquier trabajador negocie personalmente con el empresario la ampliación de su jornada sin la intervención de las organizaciones sindicales.

Como bien apunta Lluís Casas, la directiva de marras representa la ruptura del pacto social. Cierto es que no nos debería pillar por sorpresa. La nueva directiva es un salto significativo en la destrucción del Estado social pero no deja de ser heredera y fruto de la directiva Bolkenstein sobre la privatización de los servicios públicos y en especial del Libro Verde de la Comisión Europea sobre la adecuación del derecho laboral a las necesidades contractuales de las multinacionales y la aplicación de la flexiseguridad, es decir, la seguridad laboral ligada a la flexibilidad y a la ampliación de la jornada de trabajo hasta límites extenuantes. Es la ruptura del pacto social y es una vuelta atrás a un pasado que nos hace retroceder no ya a la Europa previa a la Segunda Guerra Mundial sino a los albores del siglo pasado. De hecho, el límite de las 48 horas semanales de trabajo fue establecido hace 90 años por la Organización Internacional del Trabajo. Se trata, por lo tanto, de una regresión peligrosa que no puede pasar inadvertida como si nada. No seamos indiferentes a la barbarie.

Pedro Luna Antúnez.

miércoles, 4 de junio de 2008

El mundo es así


Entre el aluvión de manifiestos por la refundación de IU observo un lugar común: todos abogan por recuperar la participación, fomentar la democracia interna, construir un modelo organizativo más transparente y superar las guerras internas que tanto daño han causado a la organización los últimos años. En definitiva, una IU más abierta, plural y participativa. En la presentación de su manifiesto Gaspar Llamazares afirmó lo siguiente: "resulta simplemente carente de crédito una organización que sólo transmite tensiones internas".

Me viene a la memoria la escena final de La Misión. En ella, el cardenal pregunta a unos traficantes de esclavos si la matanza indiscriminada contra los indios guaraníes era necesaria. Uno de ellos le responde que sí, porque el mundo es así, apostilla. A lo que el cardenal le responde: “no, nosotros lo hemos hecho así. Yo lo he hecho así”. Es decir, sí la política resulta en ocasiones desagradable y de maneras poco éticas es porque nosotros la hemos hecho así, saltándonos a la torera los estatutos o criminalizando y expulsando a los críticos. Lo demás es acordarse de Santa Bárbara cuando truena. Puro cambalache.

Pedro Luna Antúnez.

jueves, 8 de mayo de 2008

La costra incólume


Hoy nos hemos enterado que la periodista Mónica Terribas será la próxima directora de TV3, la televisión autonómica catalana. Tiene memoles, porque resulta que la semana pasada el diputado socialista en el Congreso Manuel Mas sugería en su blog la posibilidad de destituir a la periodista a raíz de una tendenciosa entrevista que realizó al presidente Montilla en el programa La nit al dia. Al más puro estilo Ciudadano Kane, durante la entrevista la Terribas hizo aparacer de manera intermitente imágenes de Zapatero en una pantalla gigante situada detrás de Montilla, es decir, como si fuese el "president espanyol" quien guiase las respuestas de Pepe Montilla y éste fuese sólo una mera marioneta de feria en manos de ZP y de Madrid. Obviamente, eso molestó a Manuel Mas y al entorno del PSC. ¿Acaso gobierna el PSC en Cataluña para que se rían de ellos en "su" televisión pública?.

Pues bien, por lo que parece o Manuel Mas no pinta mucho en el PSC o es el PSC el que no pinta nada en TV3. O será que la costra nacionalista está más incrustada de lo que parece en TV3. Puede ser. Mientras tanto, el PSC se tendrá que conformar con alguna que otra reposición de La Mari y poco más. Menuda es la Terribas, esa periodista de belleza buitreril, resabida y avispada. La pubilla ha heredado.

Pedro Luna Antúnez.

sábado, 19 de abril de 2008

Los libros



Cantaba Morrissey en Handsome devil (The Smiths, 1984) que "en la vida hay algo más que libros pero no mucho más". Como eso ya lo sabíamos y además se acerca el 23 de abril, día del libro, aprovechamos la efeméride cervantina para recomendar nuestras lecturas predilectas, como está haciendo José Luís Lopez Bulla, antiguo secretario general de las CCOO de Cataluña, en su magistral blog Metiendo Bulla. Entre otras lecturas, J.L. López Bulla recomienda Las benévolas de Jonathan Litell y Vida y destino de Vasili Grossman. Sin duda, muy en la onda literaria del momento aunque una de ellas se trate de una novela escrita a finales de la década de los cincuenta. Aunando sindicalismo y literatura, agrada saber que se va a reeditar Charlas en la prisión de Marcelino Camacho, libro que recoge unas conferencias que dio Marcelino Camacho sobre el movimiento obrero sindical en la prisión de Carabanchel en 1967 a presos políticos de diferentes tendencias. El libro fue editado por primera vez en 1974 y de nuevo en 1976 con prólogo de Alfonso C. Comín (Carta abierta a Marcelino Camacho) en la colección 1º de mayo de la editorial Laia. Lectura muy recomendable, claro.

Algunos libros más. Por ejemplo, dos sobre historia antigua: la biografía de Alejandro Magno de Robin Fox Lane y Democracia y lucha de clases en la antigüedad de Arthur Rosenberg. Para sibaritas literarios y lectores de sofá, dos ediciones muy maqueadas de la editorial Acantilado: Los ensayos de Montaigne y la Vida de Samuel Johnson de James Boswell. Y para finalizar ahí va una disparidad de nombres: Antonio Machado, Pío Baroja, Quevedo, Garcilaso, Séneca, Azorín, Larra, Oscar Wilde, J.D Salinger, Paul Auster, Günter Grass, Tolstoi, Góngora, Miguel Delibes, Valle Inclán, Fernando Pessoa, Dostoyevski y Cervantes.

La canción que ilustra estas líneas es Wrapped up in books de Belle and Sebastián, escoceses sensibles y temerosos que se conocieron en la cola del paro, el destino de los estudiantes de letras de los barrios obreros. Belle and Sebastián, socialistas con ínfulas literarias proceden de la fea Glasgow y proponen como válvula de escape un pop grácil de domingo por la tarde. Su fuente de inspiración literaria es heredera de El guardián entre el centeno de J.D Salinger y la musical de sus adorados The Smiths. Y yo por mi parte suscribo ambas.

Disfruten de la lectura.

Pedro Luna Antúnez.

sábado, 5 de abril de 2008

Sobre el congreso de CCOO


El pasado 11 de marzo el Consejo Confederal de CCOO aprobó la convocatoria del IX Congreso del sindicato a celebrar entre el 17 y el 20 de diciembre del presente año. Así mismo, se designó la formación de una Comisión de Ponencias y se aprobaron las normas del proceso congresual. Cabe destacar éste último punto puesto que representa la articulación de un nuevo modelo de congresos, necesidad que ya se abordó en el transcurso del VIII Congreso, con el fin de fomentar e incrementar la participación de la afiliación en los procesos congresuales del sindicato. Sin embargo, ésa fue una mera declaración de buenas intenciones que ha caído en saco roto. Los compañeros del Sector Crítico de CCOO han presentado un recurso a la Comisión de Garantías del sindicato precisamente por considerar que algunos aspectos del nuevo modelo de congresos dañan la participación de la afiliación en el proceso.

En síntesis, el nuevo modelo congresual establece un ordenamiento del debate y de la elección de delegados estructurado en tres niveles, un primer nivel correspondiente a las asambleas congresuales de las secciones sindicales de más de 25 afiliados, un segundo nivel que correspondería a las asambleas congresuales o congresos de los sindicatos provinciales y comarcales, y un tercer nivel dirigido a las asambleas congresuales o congresos de las federaciones de nacionalidad o región y uniones provinciales y comarcales. Finalmente, el proceso culminaría con la realización de las asambleas congresuales de las federaciones estatales y confederaciones de nacionalidad o región.

Pues bien, respecto a la elección de delegados del primer nivel, las asambleas congresuales se limitan a las secciones sindicales de más de 25 afiliados y las candidaturas presentadas deberán ir avaladas por el 10% del censo electoral proclamado. Por otro lado, se ofrece la posibilidad de que puedan participar los afiliados de secciones sindicales de menos de 25 afiliados agrupándose por zonas o sectores y en este caso las candidaturas habrán de ser avaladas por el 5% del censo de la circunscripción. Obviamente, tales requisitos vulneran, y he aquí el sentido del recurso presentado por el Sector Crítico de CCOO, el propio artículo 11 de los estatutos del sindicato que establece en el 10% de los delegados presentes el porcentaje de avales necesario para poder presentar una candidatura electoral.

De igual manera, las normas congresuales regulan que se puedan presentar candidaturas avaladas por el 10% del consejo correspondiente en el caso de las asambleas agrupadas. Ello podría crear situaciones contradictorias e inexplicables como la señalada en el recurso a la Comisión de Garantías: “Para mayor claridad imaginemos el siguiente supuesto: Asamblea agrupada con un censo de 500 afiliados y afiliadas, de un sindicato provincial con un consejo provincial compuesto por 30 miembros. En la asamblea participan 25 afiliados, de los cuales 24 apoyan a un candidato, pero no pueden presentar candidatura ya que no se alcanza el 5% del censo (a pesar de ser el 96 % de los presentes) mientras el otro partícipe presenta su candidatura avalada por 3 miembros del Consejo correspondiente (que ni siquiera forman parte del censo). En este caso sólo este último estaría habilitado, según las normas, para presentar candidatura”.

En este sentido, la propuesta del Sector Crítico de CCOO es la de fijar en la fase deliberativa cual es el número exigido de avales para poder presentar una candidatura en virtud de los estatutos del sindicato y de los delegados presentes en la asamblea. Porque otro detalle controvertido del nuevo modelo congresual es la separación de la fase deliberativa de la electiva. Si el objetivo consiste en abrir el sindicato a la afiliación no puede entenderse porque en las asambleas congresuales se separa, por un lado, el debate de los documentos y por otro lado, la elección de delegados. Separando la fase deliberativa de la electiva es posible que se logre una mayor participación en cuanto a la legitimación de las candidaturas mayoritarias pero no así en el debate y en la discusión de los materiales, que es donde verdaderamente hay que potenciar la intervención del afiliado.

En consecuencia, se trata no tanto de aumentar el número de votos o de los delegados congresuales sino de concretar cauces de participación real de la afiliación en la elaboración y discusión de la acción sindical de CCOO para los próximos cuatro años. En ello reside la participación efectiva y sobre el terreno de la afiliación, en poder decidir la estrategia sindical de la organización porque, en definitiva, serán los primeros que apreciarán de inmediato los resultados y el alcance de la misma. Porque, sin duda, los retos de futuro que ha de marcarse CCOO en el próximo congreso han de suponer la mejora de las condiciones sociales y laborales de la clase trabajadora en España merced no sólo al impulso de un nuevo modelo productivo sino también a la lucha contra la precariedad laboral, que no deja de ser el principal déficit del actual mercado de trabajo.

Por último, quisiera realizar un breve apunte desde Cataluña. La aprobación ya a finales de 2006 de un modelo congresual propio para las CCOO de Cataluña, al margen de las normas aprobadas para el resto de la confederación sindical, así como la previsión de realizar el congreso de la CONC a principios de diciembre, augura un choque de trenes no sólo por la proximidad entre ambos congresos sino porque está en juego el concepto de confederalidad y con ello el sustrato sociopolítico y de clase de nuestro sindicato. No en vano, el reguero generalizado de fusiones entre federaciones ha provocado por inercia un mayor reforzamiento de las estructuras territoriales y por consiguiente, un alejamiento respecto a la estructura confederal. Y sin menoscabar la autonomía y la singularidad de algunos territorios tampoco sería deseable convertir a la confederación sindical de CCOO en un reino de taifas.

Pedro Luna Antúnez.